Igualeja es el primer núcleo urbano que encontramos al introducirnos en la comarca de Ronda, por el valle del Genal, viniendo por la carretera que une la Costa de Sol con Ronda. Según nos acercamos, dejamos atrás las últimas tierras del valle del Gadalmina y nos adentramos en el pequeño valle del río Seco, uno de los afluentes del río Genal, acompañado de hondos barrancos llenos de pinares por sus laderas. Si nos paramos en este lugar y alzamos la vista vemos una de las más bellas imágenes paisajistas del Valle del Genal. Más adelante encontraremos el acceso que va al Parque Natural de la Sierra de las Nieves y e Igualeja.
El espectacular entorno de Igualeja está formado por bosques de castaños y roquedales de matorrales. Debido a lo accidentado del terreno en el que se encuentra Igualeja, rodeando el pueblo abundan los bosques de castaños y en sus montes cercanos cultivos de olivos. Según nos adentramos hacia el pueblo la belleza se suma por los cultivos de huertas alrededor del arroyo y de las fincas particulares.
El origen de este pueblo, según las fuentes que hay, datan del tiempo de la ocupación árabe, al parecer los primeros asentamientos de Igualeja se produjeron en la cora o provincia de Takuranda. Tras la reconquista a manos de los Reyes Católicos, el municipio de Igualeja, pasó a pertenecer a la jurisdicción de Ronda como señorío del hijo de los Reyes, el infante Don Juan.
A la muerte de éste, los territorios que formaban su señorío pasaron a ser usados por su viuda, Margarita de Austria y tras el fallecimiento de la misma, volvió a pertenecer a la Corona. No se tienen más datos documentados del camino posterior de la historia de Igualeja. El escudo de Igualeja, timbrado de la Corona Real, consta de un puente de un solo ojo en dorado, mazonado de sable sobre ondas de plata y azur, sur montado de dos casas doradas aclaradas de azur, puestas en faja en los flancos, todo ello sobre campo de azur. |